Cuando la otra parte de un contrato no cumple con lo pactado, la decepción inicial pronto se transforma en un problema económico. Ya sea que no te entreguen un bien a tiempo, que el servicio se preste mal o que directamente dejen de cumplir con su obligación, este incumplimiento te genera un perjuicio que no tienes por qué asumir. Desde Gil & Barreiro, tu despacho de abogados en Vigo, trabajamos con frecuencia con este tipo de reclamaciones, para las que se suele buscar una compensación. Y como queremos ayudarte desde ya mismo, te resolvemos a continuación las cuatro dudas esenciales que surgen al ejecutar una reclamación de daños y perjuicios.
¿Cuándo puedes reclamar una indemnización por el daño?
La base legal para reclamar está muy clara: puedes hacerlo siempre que el incumplimiento del contrato te haya causado un perjuicio económico real y cuantificable. No basta con la frustración; debe existir un daño material directo.
Es imprescindible que el contrato fuera válido, que puedas demostrar fehacientemente que la otra parte lo incumplió, y que el daño que sufriste es una consecuencia directa de esa falta.
¿Qué tipos de perjuicios puedes incluir en tu reclamación?
La ley permite reclamar una compensación por dos grandes categorías de daños que, juntas, buscan restituir tu patrimonio al estado en el que estaría si el contrato se hubiera cumplido:
Daño emergente
Es el valor de lo que has perdido o el gasto que has tenido que asumir a causa del incumplimiento. Puede incluir facturas de proveedores que se quedan sin pagar, los gastos extra en los que incurres para contratar a un tercero o las penalizaciones contractuales que has tenido que abonar.
Lucro cesante
Es el beneficio que razonablemente has dejado de ganar. Es la ganancia que habrías obtenido si el contrato se hubiera ejecutado correctamente. Por ejemplo, la pérdida de un alquiler o la venta de un producto que no pudiste realizar por la falta de suministro.
¿Y qué se debe demostrar ante un juez?
Si quieres que tu reclamación prospere, es fundamental que, con la ayuda del equipo de Gil & Barreiro, acredites tres elementos básicos ante el tribunal:
- La existencia y el contenido del contrato (ya sea escrito o, con pruebas suficientes, verbal).
- El incumplimiento de la otra parte.
- La realidad y la cuantía exacta del daño que te ha provocado.
¿Es necesario un abogado para una reclamación por daños y perjuicios?
La valoración y el cálculo de una indemnización por daños y perjuicios es un proceso complejo que requiere precisión legal. Por eso, desde nuestro despacho de abogados en Vigo, te aconsejamos no ir por libre. Y es que nuestros especialistas en derecho civil te ayudarán a valorar si existe una base sólida para tu reclamación y a calcular correctamente la indemnización.
¿Quieres que nos pongamos a trabajar en tu reclamación por daños y perjuicios tras un incumplimiento de contrato? En ese caso solo tienes que contactar con nosotros.